Coaching de Liderazgo: ¿por qué es necesario?

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Una de las frases más escuchadas hoy es: «Buscamos más líderes, y menos jefes». Y claro que esto es cierto. Ya que ahora en el ámbito laboral se buscan dirigentes que inspiren. Por lo que el Coaching de Liderazgo es una estrategia que impulsa a los líderes que guían a los colaboradores de la organización y el beneficio es para todos.

¿Por qué es importante el Coaching de Liderazgo?

¿Qué es el liderazgo?

Antiguamente cuando se pensaba en liderazgo el concepto se aterrizaba al acto de comandar y dominar. Poco se deslumbraba la visión de inspirar y motivar para alcanzar las metas en conjunto.

Actualmente, la concepción ha cambiado, el liderazgo es considerado cómo la capacidad de motivar a las personas, desarrollarlas y animarlas en el trabajo individual o grupal. En la búsqueda de trazar y lograr objetivos en conjunto para el crecimiento de la organización.

Es decir que, un buen líder además de estar en constante aprendizaje. Debe velar por tener un enfoque guiado en otorgar autonomía a sus colaboradores para “hacer que las cosas sucedan” o “hacer, hacer”. Sin dejar de lado el seguimiento y, asimismo, aportar su experiencia al equipo cuando sea necesario.

¿Qué es el Coaching?

De acuerdo con la Asociación Española de Coaching (ASESCO) “El coaching es una disciplina nueva que nos acerca al logro de objetivos permitiéndonos desarrollarnos personal y profesionalmente. Es una competencia que te ayuda a pensar diferente, a mejorar las comunicaciones que mantienes y profundizar en ti mismo”.

El Coaching desarrolla aún más las habilidades y / o características positivas de los individuos, es decir que ayuda a aumentar la capacidad de producir hechos. En los que se trabajan los conceptos de: rendimiento, logro, habilidad, riesgo enfoque, estrategia y resistencia.

 

Igualmente, se trabaja con preceptos de la Psicología Positiva, como el optimismo, la confianza, la gestión de las personas y del tiempo. Con enfoque en el desempeño, la unión y del feedback continuo.

Enfocarse en los objetivos ayuda a mejorar el rendimiento de las personas, el interrogante más común es ¿Hacia dónde dirigir la concentración? La respuesta es que hay que dividirla en tres aspectos: el interno, el externo y el empático.

En el primero, se encuentran los anhelos personales, los deseos y metas, el por qué y cuáles serán los medios para lograrlas. En el segundo, está el contexto, las referencias del mercado y los cambios que ocurren alrededor. Y el último, ocupa las relaciones personales en las que se debe buscar entender al otro, descubrir las dificultades que presente para lograr colaborarle. Los dirigentes deben poseer además de habilidades técnicas capacidades gerenciales en las que se destaca la inteligencia emocional.

Esta se trabaja de forma continua para evitar dificultades en el ámbito laboral y personal. Esta capacidad se desarrolla a diario, por lo que no debe dejarse de lado en ningún momento, la ansiedad hace que se postergue la evaluación de la conciencia, sin embargo, el éxito está en practicar a diario, en todos los contextos.

Todos los seres humanos son emocionales, sin embargo, debe lograrse el equilibrio suficiente para que la razón sea la que prevalezca en las palabras y las acciones.

Por otro lado, los proyectos deben siempre tener objetivos específicos y una planificación. En donde se resuelvan los cuestionamientos:

  • ¿Cuándo?
  • ¿Para quién?
  • ¿Cómo?

Para lo que se recomienda construir indicadores de gestión que midan de forma constante, los alcances del proyecto, para corregir a tiempo las dificultades que se presenten.

El tiempo como dirección de las acciones

Seguramente, la mayoría ha escuchado la frase: – «Necesito más tiempo en mi día». Pero ¿por qué existe tanta falta de tiempo? y ¿por qué es tan común en las organizaciones?.

Esto sucede por lo general por falta de gestión del tiempo, preguntarse ¿cuántas veces usted abrió su navegador y se quedó pasando que hacer sin saber por dónde empezar? Ayuda a entender que tanto manejo posee de la administración del tiempo. Por lo que organizarse desde el comienzo del día ayuda a enfocarse.

Para un líder, el tiempo es fundamental. Por lo tanto, se ofrecen 3 consejos prácticos para mejorar esta habilidad

  1. Tener un calendario

Definir las acciones actuales y futuras, poseer una agenda con días y horarios para cada tarea, además de reservar tiempo para eventuales actividades es productivo. Pues muestra en panorama de la ejecución de los quehaceres y el tiempo de desarrollo de los mismos.

  1. Definir prioridades

Evaluar ¿Qué tengo que hacer ahora y qué puedo ejecutar mañana? es esencial, por lo que se recomienda hacer un plan de las actividades con una lista y enumerarlas en orden de importancia, parra llevarlas a cabo en este orden.

  1. Terminar las tareas

Ocurre a menudo que, se comienza algo sin terminar otras tareas. Lo que deja como resultado, comenzar varias cosas a la vez sin concluir ninguna, y acumular más actividades. Si es posible concluya la mayor cantidad de labores posibles, para que al final del día no exista la sensación de improductividad.

Tenga en cuenta el camino de los «Mapas Mentales»

Un líder tiene en su itinerario, diversas tareas diarias, además, de la coordinación de su equipo, por lo que su mente está en constante cambios.

Por este motivo, los Mapas Mentales ayudan a fortalecer la memorización y organizar las tareas. Cuando se aplica de Coaching de Liderazgo, este sirve cómo un camino lograr los objetivos de la empresa, ya que los dirigentes necesitan tener en la mente los procesos a seguir.

Sugerencia importante para los líderes: Siempre tenga en mente los procesos a seguir, cómo llegar a ellos y quién participará en el camino. Como líder, usted debe estudiar, aprender y orientar. Con el fin de mejorar continuamente.

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